Un secreto en los muros de la Recoleta (episodio #1)

No hay evidencias, tan solo rumores. En voz baja, vecinos de Recoleta reconocen que la invasión comenzó en el cementerio. No dirán mucho más. Lo cierto es que antiquísimos muros finalmente cedieron. En una sola noche, o a lo largo de un siglo, ladrillos fatigados se volvieron porosos, grietas imperceptibles revelaron abismos, revoques y mampostería se abrieron en un estallido que nadie escuchó. Ante la indiferencia de casi todos, el invasor se asomó desde lo profundo. Desde allí nos observa, agazapado. Se tiñe de clorofila, simula hojas delicadas y brotes tiernos. Despojados de nuestro instinto primitivo, pasamos a su lado sin percibir lo que acecha. Otros se detienen, maravillados. Creen haber descubierto un oasis.

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